Mucho antes de ser una colonia francesa o una regencia otomana, la tierra que hoy es Argelia fue Numidia y después una rica provincia romana que abastecía de trigo a Roma. Como el país apenas ha conocido el turismo de masas, sus ciudades antiguas se han conservado en un estado notable. Estas son cinco que SEFAR Aventure recomienda a cualquier curioso del pasado.

1. Tipasa, ruinas junto al mar

A setenta kilómetros al oeste de Argel, Tipasa extiende sus restos fenicios, romanos y paleocristianos por un promontorio sobre el Mediterráneo, con el monte Chenoua en el horizonte. Inscrito por la UNESCO en 1982, el yacimiento abarca decenas de hectáreas de basílicas, villas y un teatro, y su pequeño museo expone mosaicos, vidrios y sarcófagos. Reserve medio día y vaya en primavera, cuando las ruinas se cubren de flores silvestres.

2. Cherchell, la capital de un rey

Algo más al oeste, Cherchell fue Caesarea, capital del rey mauritano Juba II hacia el año 25 a. C. El anfiteatro, las termas y la necrópolis recuerdan un puerto próspero, y el museo junto al yacimiento guarda algunas de las mejores estatuas romanas halladas en el norte de África. Combínela con Tipasa en un solo día desde Argel.

3. Djémila, la ciudad de montaña

Situada a unos 900 metros de altitud en las colinas de la provincia de Sétif, Djémila —la antigua Cuicul— es uno de los yacimientos romanos más bellos del mundo. Su teatro, sus templos, su foro y su barrio cristiano se asientan sobre una estrecha cresta entre dos barrancos. Excavada durante la primera mitad del siglo XX, gran parte de la ciudad sigue enterrada. Lleve buen calzado: una visita completa dura dos o tres horas.

4. Timgad, la «Pompeya del norte de África»

Fundada por el emperador Trajano hacia el año 100 como colonia de veteranos, Timgad se trazó en una cuadrícula perfecta que todavía se aprecia con claridad. Su arco de triunfo, sus termas, su biblioteca y su teatro estuvieron protegidos por la arena hasta el siglo XVIII, lo que explica su excepcional estado. El yacimiento es Patrimonio Mundial y se visita fácilmente en una excursión de un día desde Batna o Constantina.

5. Tiddis, el pueblo rojo

A treinta kilómetros de Constantina, Tiddis es más pequeña y mucho menos visitada. Construida sobre una colina roja, mezcla restos númidas, romanos y bizantinos: un foro, templos, un arco y cisternas excavadas en la roca. Solo se ha excavado una pequeña parte, lo que da al lugar un ambiente salvaje e íntimo.

Cómo organizar la visita

Tipasa y Cherchell se visitan mejor desde Argel; Djémila, Timgad y Tiddis encajan de forma natural en un recorrido por el este en torno a Constantina. La primavera y el otoño ofrecen las temperaturas más agradables. SEFAR Aventure organiza guías que dan vida a estas piedras y puede combinar los yacimientos con la Casbah de Argel o el Sáhara.